Nunca fue mi intención aniquilar a tantas versiones de mí. A veces quisiera seguir siendo algunas de ellas. Desde canciones hasta personas que alguna vez significaron todo y ahora ni su cel me sé. A veces esas versiones mueren lentamente, semanal, mensual o anualmente, hay veces que versiones de nosotros mismos mueren poco a poco cada segundo. Y cada respiro ahogado en ansiedad se siente como el último por un tiempo hasta que el dolor ya no controla nuestros amaneceres y así llegamos a la conclusión de que esa versión que alguna vez existió ha dejado nuestros espíritus.
¿Cuántas personas ya no eres? Quisiera planear funerales para cada una de ellas, las tuyas y las mías.
Todas nuestras versiones muertas se merecen eso y más.


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