No puedo creer que me tomó tanto tiempo leer “Communion” por bell hooks, pues fue una lectura introspectiva que, aunque cruda y realista llega asimismo ser optimista y reveladora. Me encanta el estilo tan conmovedor, sincero y a la vez directo de hooks. En su último libro de esta bella trilogía, bell hooks habla del amor entre mujeres, de los mitos alrededor de las diferencias emocionales entre hombres y mujeres, y las expectativas culturales para ambos. Toca los temas de la misoginia, machismo, y el como ese tipo de mentalidad es tan dañino para las mujeres tanto como para los hombres, e interesantemente también habla de esa idealización cultural hacia las mujeres como cuidadoras cariñosas y atentas, lo cual ha ayudado a sostener varias de esas ideas peligrosamente limitantes en nuestra sociedad.
“Communion” habla de lo que las mujeres buscan en una relación intima con hombres u otras mujeres, de ese apoyo incondicional que los hombres han recibido constante e históricamente, y el como triunfar profesional y emocionalmente llevan el mismo valor y poder para ayudarnos a conocernos a nosotras mismas y así, conocer a las personas que decimos amar.
La cultura popular constantemente envía el mensaje a las mujeres, y a todos los demás, de que las mujeres profesionales exitosas son fracasadas en el amor. Una de las fuerzas más poderosas que socavan a las mujeres trabajadoras ha sido la representación en los medios de comunicación de la mujer profesional «feminista» como narcisista, egocéntrica y malvada. Desde la construcción de la mujer profesional como malvada y asesina en Atracción fatal hasta la imagen aparentemente más benigna de la madre trabajadora divorciada en una película familiar como Un buen día o la ejecutiva publicitaria en la más reciente Lo que ellas quieren, el mensaje sigue siendo que las mujeres que tienen grandes logros están psicológicamente trastornadas. Y el hecho de que amemos o seamos amadas es el ámbito en el que debemos demostrar una vez más que somos dignas, que seguimos siendo deseables y, por lo tanto, femeninas.
Comencé a leer “Communion” junto con “Loud” por Drew Afualo, y publicaré mi reseña de este último también una vez que lo termine, pero devoré esta lectura por hooks primero, y leyéndolos ambos simultáneamente llegué a la conclusión que “Loud” es una interpretación contemporánea de muchos de los temas que toca hooks en sus escritos. Al final del día, el feminismo continua evolucionando junto con las culturas, política y problemas globales, y por eso mismo me encanta leer otras perspectivas ya sea de hace 100 años atrás o de hace unos meses—todas llevan valor invaluable.
El recordatorio de que el amor no solo puede venir del romance creo que es lo que más me cautivó de ambas lecturas. De como el amor no solo es una escala sino frecuencias inspiradas por cada interacción sincera y noble con nuestras amigas, con nuestra familia, hasta con desconocidos—el amor crece dónde se plantea con buenas intenciones. Al aprender amar fuera de nuestras relaciones románticas, aprendemos amarnos a nosotras mismas y a ver ese rango y capacidad que tenemos para dar y recibir amor, lo cual es imposible de lograr al centrar a un hombre en cada momento de nuestras vidas.


Deja un comentario