El lujo de cometer errores

***Estoy empezando un nuevo culto únicamente diseñado para mandar todo a la chinchina, nos juntamos todos los martes.***

Nací con un talento extraordinario el cual aún no entiendo muy bien que hace que las personas sientan la incontrolable necesidad de corregir absolutamente todo lo que hago, desde la manera en la que existo hasta como jugaba al yoyo, lo cual hizo que por muchos años me presentara como una niña ingenua e insegura y hasta pensaba que de eso se trataba ser una buena mujer: modesta, tímida, sin opiniones y siempre sonriendo 😀 Ew, David.

Desafortunadamente, aquello no fue tan sustentable después de los 16, que fue cuando realmente empecé a mandar a todos a volar y vivir mi vida en «mis propios términos», y con el tiempo intercambié una inseguridad por otra–pensaba que tenía que demostrarle al universo entero que MI manera de vivir MI vida era la mejor para mí, y que absolutamente cada una de mis decisiones era lo mejor para mi bienestar. Equivocarme no era una opción y me convertí en una persona perfeccionista, obsesionada con el triunfo y con ser percibida como una mujer exitosa, inteligente y sobre todo, independiente que nunca necesitaba de nadie. Ahora sí que dije: «me sigue importando lo que piensen de mí pero le cambié las reglas al juego, admiren lo chingona que soy» [insertar emoji del payaso aquí]. Siempre creí que lo más lujoso en esta vida era lo que nos venden en Hollywood y ser admirados por ello, pero en realidad el verdadero lujo está en vivir nuestras vidas en nuestros términos sin miedo a equivocarnos. El verdadero lujo está en vivir en paz, porque solo así disfrutas de lo demás.

Serie por Tara Winstead

¿Y qué si quiero continuar hablando de burnout? Estoy leyendo un libro nuevo (literalmente acaba de ser publicado antier) titulado «TIRED AS F*CK» o bien pinches cansada por Caroline Dooner–y la verdad es que no sé si ya fue publicado en español pero considerando que su libro previo «AL DIABLO CON LAS DIETAS» (o su título en inglés que me gusta más: «THE F*CK IT DIET») fue traducido a español estoy segura que si no está ya igualmente estará disponible en el futuro–pero el caso es que mis estudios e «investigación» (a.k.a. mis búsquedas ansiosas en Google) acerca de este síndrome continuan ya que literalmente lo estoy viviendo en este momento y no es necesariamente por las mismas razones que ella menciona como las dietas y los falsos estándares de salud física que nos impone esta sociedad (aunque siempre afectan un poquitín, ¿no?). En mi entrada pasada hablé un poco al respecto pero quería agregar algo en lo que me hizo pensar mi lectura de esta semana, y abro con una frase de Alan Watts (ando en un humor peculiar, no me juzguen):

«Libertad significa la libertad de cometer errores, la libertad de ser un maldito tonto y luego no recriminarte cuando finalmente te das cuenta de que fue un error. [Simplemente] no lo vuelvas a hacer. O, al menos, hazlo con menos frecuencia.»

«Freedom means the freedom to make mistakes — the freedom to be a damn fool and then not to recriminate with yourself when you finally realize it was a mistake. [Just] don’t do it again. Or, at least, do it less often.»

En su libro Caroline empieza explicando como los psicópatas no sienten ansiedad ni culpa ni miedo…lo cual puede sonar atractivo hasta cierto punto pero como aclara ella estaríamos intercambiando un problema por otro más serio. Y es que veo el sentir emociones fuera de felicidad no solo como normal sino necesario para construir una percepción de felicidad en sí. Siempre he visto la diversidad de experiencias y emociones en nuestras vidas como saludable, la clave está en no estresarse. ¡JA! ¿Así o más difícil?

Algo que siento me está ayudando bastante es poco a poco ir cambiando las ideas alrededor del fracaso que siempre he tenido en mi cabeza. Los «¡así no, niña pendeja!», los «¿cómo puedes ser tan inútil?» los «a diosito no le gusta cuando no le echas ganas», or my favorite, «las cosas o se hacen bien o no se hacen» ya know…same old…Y a pesar que alejarme de esos pensamientos y costumbres de diálogo interno negativo se ha vuelto bastante sencillo (bien loco que me he vuelto adicta a lo que me hace bien wow) le estaba diciendo a una amiga que en mi semana mensual de depresión (no me sorprendería en lo absoluto si algún día soy diagnosticada con TDPM) todo se vuelve…como… ¿menos claro? Es difícil ver las cosas con claridad cuando física y mentalmente te sientes como un saco de excremento y cuando no cesa esa pinshi vocecita en tu cabeza repitiéndote una lista de razones por las que no deberías relajarte nunca.

Esta semana fue así; más bien las últimas dos semanas, y aunque estoy cansada también me encuentro feliz conmigo misma y mi progreso porque en vez de ser consumida por este episodio entendí que solo era eso: otro episodio que iba a pasar y que solo tenía que tener fé en que mañana sería más fácil porque cada día se vuelve más fácil…En vez de verlo todo como una montaña rusa fuera de mi control, empecé a percibir mi vida como un paseo en bicicleta (ya sueno como una terapeuta barata but hear me out!), y estos días problemáticos son como colinas, dan hueva pero también hace que el destino valga más la pena. Y si me canso, pues me tomo un break, dejo de pedalear y mejor admiro la vista por un minuto o dos horas, ¿cuál es la prisa?

(A veces cuando me pongo a escribir a las 3 de la mañana pienso en cosas como que) ME ESTRESA MÁS ESTAR ESTRESADA QUE LO QUE ME ESTRESA, ósea, me estresa estresarme. No estoy aquí para aterrorizar a nadie, pero he visto los efectos del estrés en vivo y en directo, ¿y se acuerdan cuando a veces los noticieros mañaneros traen algún invitado hippie para hablar acerca del yoga y la meditación y el mindfulness, los jugos verdes, y como el estrés literalmente te mata? Pues, quisiera que fuera mentira pero no. He visto a personas dejar este mundo en medio ataque de ira, consumidos por odio, enojo y estrés, y la verdad es que hace años decidí que prefería cualquier otra causa/enfermedad menos eso. No me lo merezco ni se lo merecen las personas que quiero.

Pero he sido expuesta a personas así y las escuché expresarse/defenderse al respecto, coraje tras coraje. Lo cierto es que siempre hay una razón detrás de la reacción explosiva y no dudo en un vínculo genético tampoco–pero aunque así lo fuera eso solo sería un pequeño porcentaje del diagnóstico, lo cual nos regresa el poder de tomar control sobre la situación. Cuando empiezo estresarme por mis finanzas/trabajo/carrera/planes del futuro, pienso en eso. En que siempre hay una razón para estar estresados, pero el estrés recorta tu vida, a veces ni siquiera en años, sino en VIDA.

Mi nuevo mantra–aunque está medio largo así que mejor le llamaremos «nueva mentalidad 2.0» cuando estoy en medio ataque de pánico es: si esto es algo que puedo controlar, lo mejor es que me espere a que esté más calmada para poder dedicarle toda mi atención y enfocar mi energía de este momento en respirar y relajarme; si esto es algo que no puedo controlar, que chingue a su madre y que sea lo que dios quiera, bye; y si cometí un error y fracaso y todo se va a la merdeME DOY EL LUJO DE COMETER ERRORES SIN TORTURARME. Porque soy humana y no será la primera vez, y ahora entiendo que mi único objetivo como ser humano es intentar disfrutar mi vida mientras evoluciono, aprendiendo de mis errores.

Estoy intentando vivir sin tantas obligaciones ni expectativas que cumplir, sin tantas reglas y con más apoyo y comprensión. Todo eso empieza conmigo, y diría que ahí la llevo 🙂 ¿Quién más se une a esta revolución anti-estrés?

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: