El otro día, en lo que me organizaba y sacaba muestras de materiales para un proyecto minutos antes de empezar la junta un cliente me preguntó…que si tengo mucha’ novia‘ EY (lol qué chistosa soy, ya sé). Ya hablando en serio, el cliente me preguntó que si andaba mortificada como diseñadora por el movimiento de la inteligencia artificial en mi industria, pues hoy en día «mi esposa puede meterse al chat GPT y pedirle un rendering de la cocina de sus sueños…». Osea, prácticamente preguntándome, minutos antes de que le presentara las ideas que me contrató para que le compartiera, pa’ qué chingados me estaba pagando. Awk. Pero ni tanto, pues yo puedo detectar la diferencia entre el diseño artificial y el diseño humano e intencional a kilómetros de distancia. Existen ciencias que solo los humanos pueden ejercer. El diseño, el arte, la literatura, y todo aquello que requiere calor humano para mover audiencias seguirá siendo dominado por la carne, el hueso, el sudor, la sangre, lágrimas y pasión con la que solo un ser humano puede generar contenido que te haga sentir algo, pues eso es lo bello del arte y campos similares, que lo que los mueven es precisamente el sentimiento humano, lo cual un robot jamás te hará sentir, así y los medios intenten convencernos de lo contrario. No hay que olvidar que las ideas artificiales son ideas robadas, y no existirían sin los humanos creativos que las generaron inicialmente.
«No, no me estresa la IA. Deja te demuestro porqué.» (porque me la pela, por eso).
Una hora después, teníamos un diseño perfecta y humanamente alineado a la visión de mi cliente, y una sonrisa en su rostro que me confirma una y otra vez que solo un ser humano puede escuchar a otro.
La IA es una herramienta, pero no la consideraría poderosa sino peligrosa en las manos del porcentaje más ignorante de nuestra sociedad. Ha infiltrado los medios de comunicación y todo lo que consumimos. Literalmente hay personas artificialmente generando artículos e intentando utilizarlos como referencias en argumentos políticos para justificar sus creencias. Pero hay algo que la IA no puede hacer aún, y eso es mentarle la madre a Trump, a Vance, a ICE, y a toda esta administración mil veces al día.
En fin, la IA, simple y sencillamente, me la pela.
¿Cómo va tu febrero que ya casi se termina? Aquí te dejo un resumen visual del mío.
XOXO









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